Un usuario o usuaria común puede explotar en poco tiempo una red y obtener las contraseñas más débiles o aquellas que vienen por defecto en los dispositivos inalámbricos.

Las redes inalámbricas cada vez son mas habituales y prácticamente todas las conexiones de banda ancha disponen de un router Wi-Fi que permite prescindir de los cables para poder acceder a Internet y conectar diversos equipos en hogares y oficinas. El rápido incremento de esta tecnología también ha acelerado los métodos para comprometer su seguridad.

El robo de Wi-Fi es una práctica muy común que emprenden muchos usuarios y es, también, un hábito negativo en ascenso. Las redes inalámbricas son muy fáciles de explotar, al punto que un usuario con pocos conocimientos puede explotar en poco tiempo una red y obtener las contraseñas más débiles o aquellas por defecto que traen de fábrica la mayoría de los dispositivos inalámbricos.

Aunque algunos usuarios y usuarias no se preocupan porque tienen contratos con tráfico ilimitado a Internet, hay otros que toman precauciones porque al compartir el Wi-Fi alguien podría leer sus correos electrónicos personales o robar información privada. Si deseas descubrir si algún vecino, extraño o algún ladrón informático está interfiriendo la señal y pasando desapercibido, está atento a las siguientes señales: Ralentización: la conexión no es tan dinámica y veloz como solía ser. Parpadeo de la señal del router: la luz de transmisión y recepción de datos que utiliza el router parpadea justo cuando nadie en casa está utilizando la red inalámbrica.

Use programas para descubrir quién está conectado al WiFi: una herramienta gratuita es SoftPerfect WiFi Guard, que cuenta con versiones para Windows, Mac y Linux. Si resulta positiva la búsqueda entonces activa los siguientes pasos: Oculta tu red: puedes ocultar el nombre SSID de la red para que el router no lo publique. Cambia el nombre de tu red: la persona que quiera acceder a la red WiFi sin permiso verá que se ha cambiado el nombre y que el router no tiene los parámetros de fábrica. En este caso sabrá que será más difícil el acceso. Cambia la contraseña que trae el WiFi por defecto: inventa tu propia contraseña, que incluya más de ocho caracteres, números, mayúsculas y minúsculas y signos.

Estas herramientas son útiles si deseas estar al tanto de quien hurta la conexión. Para estar más seguros, especialistas recomiendan ingresar a la administración del router y establecer allí las medidas de seguridad, cambiando la clave por una más robusta que sea más difícil de descubrir. porque así puedes evitar ser vulnerable ante ataques informáticos.

Fuente: http://www.conatel.gob.ve/

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